Un reciente ataque de ransomware dirigido a una entidad financiera en la región de LATAM ha encendido las alarmas del sector. El modus operandi confirma una tendencia creciente: la doble extorsión. No solo cifran los sistemas críticos deteniendo la operación, sino que exfiltran terabytes de datos de clientes para presionar por el pago.
Nuestro equipo de Respuesta a Incidentes (DFIR) analizó el vector de entrada: credenciales comprometidas de VPN sin MFA. La lección principal es que las defensas de red perimetral ya no son suficientes si la identidad está comprometida.